La conferencia es una segunda parte, más polÃtica, del Congreso desarrollado el año pasado.
Sin embargo, en pocos paÃses las resoluciones de una organización polÃtica son tan importantes como en Cuba, donde la Constitución de la República define que el Partido Comunista (PCC) "es la fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado".
De esta forma, cualquier medida que se adopte en la Conferencia repercutirá en la vida de todos los cubanos. El propio Raúl Castro aseguraba el año pasado que para lograr seguir avanzando en los cambios es necesario transformar al PCC.
"Para alcanzar el éxito, lo primero que estamos obligados a modificar en la vida del Partido es la mentalidad, que como barrera psicológica es lo que más trabajo nos llevará superar, al estar atada durante largos años a dogmas y criterios obsoletos", dijo el mandatario.
Lo que se proponen cambiar
Desde su fundación en 1965, el PCC se convirtió en poder estatal. Sus dirigentes ocupaban los principales cargos del gobierno y de la administración pública; prácticamente era imprescindible ser militante para poder desempeñar puestos de dirección en cualquier esfera.
El intelectual comunista Aurelio Alonso cree que el Partido no puede seguir estando por encima del Estado.
Algunos cubanos, más que una ideologÃa afÃn, vieron en el carnet la llave que les permitirÃa escalar profesional, social y polÃticamente.
AsÃ, una parte de la actual militancia llegó al partido buscando satisfacer sus propios intereses más que a "servir al pueblo".
La dualidad polÃtica y estatal, una estructura social vertical, la eterna permanencia en el cargo y la no rendición de cuentas llevó a muchos a la corrupción.
No es casual que la mayorÃa de los detenidos por este delito durante los últimos años fueran militantes del PCC.
Ahora la Conferencia propone que cualquier ciudadano pueda optar por cargos públicos, que éstos se ocupen por un máximo de dos periodos de cinco años, que se tienda a separar las funciones del Estado y el Partido y que se eliminen la discriminación por raza, genero, religión y diversidad sexual.


