En su intervención habló de sus logros en materia de seguridad, de las reformas tributarias para impulsar la economÃa y de medidas para fortalecer la industria local, entre otros temas.
"Por primera vez en dos décadas, Osama bin Laden ya no es una amenaza para EE.UU.", asà empezó a hablar Obama, apostándole a sus triunfos contra Al Qaeda para convencer a sus posibles votantes. Era momento de que el presidente se refiriera a sus logros, a pesar de encabezar un gobierno acosado por la crisis económica desde el comienzo y que deja pendientes varias promesas, como el cierre de la prisión de Guantánamo en Cuba y la formulación de una reforma migratoria para regularizar la situación de alrededor de 10 millones de indocumentados.
"Obama ahora se centra en los logros de los últimos meses para dar un mensaje de esperanza al paÃs. Su apuesta está en entregar un mensaje de optimismo que contraste con la rabia y la negatividad que por estos dÃas se percibe entre los precandidatos republicanos", explica el analista Adam Isacson, de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA).
El Espectador


