La generación de energÃa hidroeléctrica y la exportación de productos agropecuarios –que dependen de la lluvia producida por la AmazonÃa- pueden verse comprometidos, según Litovsky.
"La actual cooperación militar de espacio aéreo entre Brasil y Colombia o la cooperación sudamericana para inversiones en infraestructura son ejemplos de acciones prioritarias que los Estados considerarÃan para combatir la deforestación, si comprendieran algo que los cientÃficos ya entienden: que la AmazonÃa es un sistema crÃtico de producción de agua no sólo para Brasil".
Un estudio este mes en la revista Nature confirmó ese rol clave, señalando que la combinación de la deforestación, la agricultura y el cambio climático están debilitando al ecosistema amazónico, conllevando potencialmente a la pérdida de sus capacidades de retención de dióxido de carbono y generación de lluvias.


